El Ícono de la Santísima Virgen María de Kursk visitó Costa Rica

Padre Georgy Kaplanov.

Del 4 al 7 de noviembre tuvo lugar en Costa Rica un evento histórico. En la parroquia más meridional de la diócesis estadounidense oriental de la Iglesia Ortodoxa Rusa, al templo del Ícono de la Virgen de Vladimir en Coronado, San José, llegó por primera vez la Protectora de la Diáspora Rusa – el Icono de la Madre de Dios de Kursk (de la raíz).

El sábado 4 de noviembre en el aeropuerto internacional de la capital de San José aterrizó la aeronave con la “invitada” más importante del país – el Ícono de la Virgen de Kursk, el que llegó acompañado por el vicario de la diócesis el obispo de Manhattan Nicolay, secretario de la diócesis arcipreste Sergy Lukyanov y el clérigo de la Catedral de San Alexander de Nevá de la ciudad de Howell, New Jersey, protodiácono Leonid Rozhkov.

En el aeropuerto, para recibir la imagen sagrada y la delegación, se encontraba el protodiácono Daniel Mackenzie (decano de la Misión Diocesana del Caribe), el cónsul de la Federación Rusa Egor Blagodatsky y el prepósito del Templo del Ícono de la Virgen de Vladimir sacerdote Georgy Kaplanov con los feligreses.

Después de haberse acomodado en el hotel, fue organizada una pequeña rueda de prensa donde el obispo Nikolay contó la historia de la milagrosa imagen que llegó y los participantes de la conferencia de prensa dieron las gracias por la oportunidad de honrar el antiguo ícono.

Antes de la Vigilia Nocturna, con el repique solemne de las campanas, el icono y los invitados fueron recibidos por los feligreses de la Iglesia de Vladimir. Después de la lectura del Evangelio el obispo Nicolay se dirigió a los creyentes con la palabra de prédica y, saludando a los parroquianos, dijo que la visita del Ícono de la Virgen de Kursk a Costa Rica es un gran milagro para cada alma creyente.

El domingo 5 de noviembre, durante la Divina liturgia solemne, Pantaleón Guzmán, monaguillo del templo, fue tonsurado al rango de lector y el prepósito del templo Georgy, con la bendición del Primer Jerarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa metropolitano de América Oriental y Nueva York Hilarión, en la pequeña entrada fue premiado con el derecho de usar la escufia morada y el adorno de cadera.

El templo estaba lleno de adoradores. Para cumplimentar a la imagen santa y honrar a la Madre de Dios vinieron no solo feligreses del templo del Ícono de Vladimir, sino también otros cristianos ortodoxos. En ese día muchos recibieron la Sagrada Comunión. Al templo también llegaron vecinos católicos costarricenses que querían rezar ante la imagen milagrosa.

Después de la oración detrás del ambón, para la memoria de esos días preclaras, como un regalo para el templo se presentó el juego de utensilios y envases litúrgicos, así como la copia del Ícono de la Santa Virgen de Kursk.

Las personas que laboraron especialmente duro en beneficio de la parroquia y ayudaron en la organización y realización de celebraciones en honor a la llegada del ícono a Costa Rica, fueron galardonados con diplomas diocesanos. El prepósito del templo obsequió al obispo Nikolay una copia del ícono del “Cristo el Salvador de Zvenigorod”, y a todos los invitados – copias del ícono de la Madre de Dios de Vladimir.

Después de la liturgia, a todos rezadores les esperaba un agasajo y a los niños – juegos inflables.

Por la noche, en honor de la Protectora de la Diáspora Rusa y el Día de la Unidad Nacional, en la residencia del embajador fue organizada una noche de gala, en la que el obispo Nikolay obsequió una copia del ícono de la Madre de Dios de Kursk al embajador extraordinario y plenipotenciario de Rusia en Costa Rica Alexander Konstantínovich Dogadin y también entregó un diploma diocesano al cónsul Blagodatsky.

El lunes 6 de noviembre durante todo el día en el templo se realizaron servicios religiosos con akathist durante los cuales se conmemoraron todos los feligreses, compatriotas, sus familiares y amigos. La gente daba besos al ícono milagroso y cantaba el akathist.

Temprano en la mañana del martes, 7 de noviembre, el ícono de la Madre de Dios de Kursk dejó la América Central.

Este evento trascendental permanecerá para siempre en los corazones de las personas que han tocado este gran ícono sagrado.

Pueden ver la película filmada por Nina Milovidova y Andrey Kuznetsov en base de estos eventos memorables (en lengua rusa) en la dirección: www.youtube.com/watch?v=iUtza4h_Opc&feature=youtu.be