A base del Sudario de Turín, se han formado una imagen tridimensional de Jesucristo

Este año los buenos católicos celebraron Pascua el 1 de abril y la gente ortodoxa, el 7 de abril. La razón principal de la alegría de los cristianos de estas dos confesiones es la Resurrección del Salvador, Jesucristo, quien murió en la cruz por los pecados de toda la raza humana. La resurrección de Cristo es la base y la razón por la cual el cristianismo ha existido por más de dos mil años en nuestra tierra y tiene seguidores en todas partes del mundo.

En Turín, una ciudad en el norte de Italia, en la catedral católica, muy por encima del altar, sellado en el arca preciosa, oculto a los ojos de extraños, se mantiene el Sudario del Salvador, que misteriosamente lleva la imagen de su cuerpo crucificado. Este pedazo de tela tiene 4,36 m de largo y 1,09 m de ancho, en la que, según la leyenda, Jesucristo fue envuelto después de ser retirado de la cruz. En esta tela hay dos imágenes de un cuerpo masculino desnudo de tamaño completo: una vista frontal y una de espalda, dispuestas simétricamente entre sí, cara a cara. Se cree que fue secretamente exportado desde Jerusalén y se menciona en las crónicas históricas alrededor del año 1360 en la Diócesis de Troyes en Francia. Posteriormente, el Santo Sudario  fue trasladado a la catedral de la ciudad de Turín, en el norte de Italia, en 1578.

Los cuatro Evangelios canónicos nos hablan sobre el Santo Sudario de Jesucristo

El profesor Giulio Fanti, que enseña metodología de medición en la Universidad de Padua, lo estudió durante varios años. Recientemente, a fines de marzo del 2018, presentó una imagen 3D obtenida como resultado de las mediciones.

“A partir de ahora, Jesucristo debe ser representado en vista de este trabajo”, dijo Fanti.

“Según la investigación, Jesucristo fue un hombre de extraordinaria belleza. Era alto y guapo, de casi 5 pies y 11 pulgadas de alto, mientras que la altura promedio de un hombre en esos tiempos era de aproximadamente de 5 pies y 5 pulgadas (180 y 155 cm, respectivamente). Tenía una cara regia y majestuosa”, cree el profesor.

Fanti explicó que la imagen 3D permitía discernir muchas heridas en el hombre cuya imagen está impresa en el Sudario Santo.

“Conté 370 heridas por flagelación, sin tomar en cuenta las de los costados, las que definitivamente estaban en el cuerpo, pero que no son visibles porque solo tocó las partes trasera y frontal del cuerpo”, dijo.

En 1988, se llevaron a cabo otros estudios para obtener la edad arqueológica (se utilizó el análisis de carbono), los que mostraron que el tejido data de la Temprana Edad Media. Muchos científicos, incluido el profesor Fanti, declararon que los resultados fueron erróneos debido a la contaminación en el laboratorio y otros defectos. Con esto, algunos investigadores han argumentado que el experimento utilizó un trozo de tela tomada erróneamente de aquella parte del Santo Sudario que había sido reparado en la Edad Media, ya que en 1532 en un incendio la manta fue dañada por el contacto con plata fundida.

Los resultados de nuevos estudios confirmaron la suposición de que el Santo Sudario de Turín se puede fechar para el tiempo de Jesucristo. Los científicos de la Universidad de Padua afirman que la tela en la que se imprimieron la cara y los contornos del cuerpo del hombre crucificado, data del siglo primero.

Los últimos experimentos se basaron en la espectroscopia IR que se basa en el registro de los espectros de absorción infrarroja de una sustancia. Los resultados de los análisis se compararon con otras muestras que datan de diferentes períodos desde la antigüedad hasta el presente. Los científicos dan una garantía del 95% a las conclusiones que hicieron durante la investigación.

Los resultados científicos directos del Santo Sudario de Turín se pueden resumir de la siguiente manera. En primer lugar, se encontró que la imagen no es el resultado de la introducción de ningún colorante en la tela. El característico color marrón amarillento de la imagen es una consecuencia de los cambios químicos en las moléculas de los tejidos. Tal cambio en la estructura del tejido puede ocurrir cuando se calienta o cuando se expone a radiación de una naturaleza variada en un amplio rango de energía desde rayos ultravioleta hasta rayos X. En segundo lugar, los estudios físicos y químicos han confirmado que las manchas en el Santo Sudario son de sangre. Se demostró que las manchas de esta aparecieron en el Santo Sudario antes de la aparición de la imagen en ella. En tercer lugar, ya en los estudios de 1973, se obtuvieron resultados interesantes sobre la presencia de polen de diferentes plantas. Y el cuarto, con el lenguaje de la intensidad del color, se interpreta la distancia entre el cuerpo y la sábana.

El Santo Sudario fue testigo no solo de la crucifixión de Jesucristo sino también de su Resurrección. En el momento de esta, ocurrieron eventos milagrosos que desencadenaron procesos que luego se desarrollaron naturalmente de acuerdo con las leyes de la naturaleza. Los métodos científicos naturales de investigación, por supuesto, no pueden explicar el milagro, pero pueden indicar que la causa de tal o cual evento fue un milagro.

En 2013, Fanti coescribió el libro del periodista italiano Saverio Gaeta, quien documentó el estudio del Santo Sudario y afirmó que éste realmente pertenecía a la época de Jesucristo y probablemente sea genuina.

La Santa Sábana  de Turín es venerada por muchos creyentes como el velo fúnebre de Cristo. Oficialmente, la Iglesia Católica no pronunció juicios sobre su autenticidad, dejando a los científicos establecer su origen y edad.

Texto recopilado por E. Chulkstena