El discurso de Putin

José Luis Callaci.

El reciente discurso, mensaje anual del Presidente Vladímir Putin ante la Asamblea Federal (Parlamento Bicameral) ha sido enfático, claro y contundente sobre cuál es la posición de su país frente a aquellos que en Occidente se empeñan en aislar a Rusia. Se produce en momentos en que los EEUU y la OTAN persisten en seguir rodeando a su país con bases militares y sistemas ABM. Las esperanzas de lograr acuerdos de paz y una cooperación justa e igualitaria a través de una interacción constructiva principalmente entre Rusia, los EEUU y la Unión Europea, que excluyan ambiciones territoriales y hegemónicas e incursiones ilegítimas en otros países, parecieran disiparse.

“Dejen de mecer el bote en el que todos estamos” les ha dicho el Presidente Putin a quienes, enfrascados en sus extremas arrogancias, se refugian en una excepcionalidad de país indispensable, que menosprecia a los demás y que de hecho reaviva la guerra fría tan cerca hoy de producir una catástrofe nuclear de imprevisibles consecuencias para la propia pervivencia de la humanidad. Todo lo que vienen haciendo contra su país, las sanciones económicas y esa histérica y hasta ridícula propaganda de demonización de todo lo que es ruso, les ha sido ineficaz. “Tienen de una vez por todas que darse cuenta de ello”, les ha esputado el Presidente ruso.

Al mencionar las nuevas armas innovadoras que disponen las Fuerzas Armadas de Rusia como respuesta al despliegue de antimisiles de EEUU cerca de sus fronteras, las que solo serán utilizadas para repeler eventuales ataques contra su país, constituye una clara advertencia. ¿Está extendiendo Rusia una rama de olivo para el trabajo conjunto de todos los países con el propósito de resolver los problemas del mundo? ¿Cuál será esta vez la respuesta de occidente? ¿Escucharan por fin a Rusia?