Celebramos Año Nuevo viejo

Elena Polster.

Dos semanas después del comienzo de un nuevo año, los rusos nuevamente se sientan a la mesa y comienzan a celebrar … ¡Año Nuevo! ¿Qué es esa fiesta tan paradójica? ¿Acaso celebrar una vez no es suficiente?

Rusos, ucranianos, bielorrusos y algunos otros pueblos tienen la extraña costumbre de celebrar el año nuevo dos veces. Por supuesto, nadie toma esto en serio. Es solo un pretexto más para comer rico y tomar tragos. Pero, ¿de dónde viene esta celebración? El hecho es que en 1918 en la Rusia soviética y por decreto del Consejo de Comisarios del Pueblo, el calendario oficial se movió dos semanas adelante de acuerdo con todo el mundo civilizado. El antiguo calendario juliano permaneció solo en la Iglesia Ortodoxa, por lo que los rusos celebran la Navidad el 7 de enero. Entonces, el 14 de enero es el Año Nuevo según el calendario antiguo.

Pero hay personas que siguen insistiendo en que la vieja fecha es la más “auténtica”, la más encantadora y mágica… En esa noche es necesario pasar tiempo con buenas intenciones, agasajos generosos y siempre llevar ropa nueva, para que la vida sea más próspera y feliz. En la víspera de la fiesta, se prohíbe decir vulgaridades porque si uno pelea o se involucra en conflictos, pasará todo el año de esa manera.

Hay muchas creencias que se transmiten cuidadosamente de generación en generación. Por la forma en que sopla el viento el 14 de enero uno puede determinar el clima de verano. Si sopla desde el sur, se espera que el tiempo de verano será cálido y no seco. También en este día, el cielo estrellado y despejado promete una buena cosecha de frutas y la escarcha en los árboles anuncia una rica recolección de miel de abeja. Para lograr una cosecha abundante de manzanas, a medianoche uno debe sacudir la nieve de las ramas de los manzanos.

En la antigüedad, la diversión más notable eran los villancicos. La gente se vestía con diversos disfraces de bufones, animales y espíritus malignos, iba a casas y jardines, cantaba canciones y recogía comida. Los villancicos eran famosos por toda Rusia y en los tiempos actuales también uno puede encontrarse con grupos alegres que se disfrazan y cantan canciones navideñas, desean a todos felicidad y prosperidad. Recuerde regalar dulces a esos enmascarados y tendrá prosperidad floreciente todo el año. Aquellos que son tacaños, experimentarán dificultades todo el tiempo.

La noche del 13 al 14 de enero también se considera la más adecuada para la adivinación. Aunque la iglesia condena esta práctica como un falso intento de ver el futuro y peligroso en el sentido de dar paso a las fuerzas oscuras, algunas jóvenes, especialmente en el campo, todavía se dedican a la adivinación del futuro y heredan de los abuelos diferentes señas y ceremonias mágicas.

Adivinación con un anillo, pan y un gancho.

Las tres cosas se colocan en un recipiente junto con pedacitos de carbón, piedritas y otros objetos pequeños. La tasa se cubre con una toalla y después cada joven, sin mirar, agarra la primera cosa que atrapa (la saca y luego devuelve al recipiente). Si se saca el pan, el marido será rico, si es el anillo, será guapo y si es el gancho, será discapacitado o pobre.

Adivinación con cebolla.

Las chicas toman una cebolla cada una y ponen su raíz en el agua, después de un tiempo observan y  el  bulbo que de brotes verdes antes que los  otros, indica que esa chica se casará primera.

Adivinación con perros.

La joven permanece sola en la habitación y después  dejan entrar al perro. Si este corre inmediatamente hacia ella entonces la vida de su futura familia será feliz, si al principio comienza a olfatear el piso, el marido será enojoso y la vida familiar infeliz y si el perro comienza a hacer caricias a la muchacha, el marido también será cariñoso.

Adivinación con un peine.

Antes de acostarse, la joven coloca un peine debajo de la almohada con las palabras “Mi prometido, bien vestido, ven y peina mi pelo”. Si en su sueño ve cómo un hombre la peina, entonces ese año estará casada con la persona que soñó.

Adivinación con conversaciones.

Se van a escuchar bajo las ventanas de sus vecinos y por lo que escuchan, juzgan sobre el futuro matrimonio. Si en la casa se oye una riña, entonces el marido será enojadizo, si se ríen, el tipo será alegre y si toman tragos, será un borracho.

Adivinación con un zapato.

En la noche del Año Nuevo viejo, la joven debe tirar una bota o un zapato suyo a través de su casa o a otro lado del portón. Y luego ver que donde está la punta del zapato, allí se casará.

Adivinación con el agua.

Se debe poner un anillo al agua y exponerlo al frío durante la noche. Cuántas protuberancias vea en el agua tantos serán los pretendientes este año! Si el agua se congela en una, se casará pronto y si está plana, todavía no es el momento para la boda.

Adivinación para la vida familiar.

Para saber cómo será la vida en su futura familia, en los tiempos antiguos las chicas adivinaban así: en el Año Nuevo viejo cerca de la puerta vertían tres montoncitos de granos. Por la mañana las revisaban: si el grano permanecía intacto, entonces la vida familiar será feliz. Si las pilas fueron destruidas, le esperaban desgracias.

Adivinación con el heno.

Para ver en el sueño a su prometido, es necesario poner en el zapato derecho un poco de heno el que en la misa de Navidad estaba cerca de los iconos y luego,  en la víspera del Año Nuevo viejo ponerlo  debajo de la almohada y decir: “El que es mi prometido, que venga en el sueño esta noche”.

Adivinando con el Rey de Diamantes.

Se necesita ese naipe, al que hay que esconder debajo de la almohada y pedir un deseo para el hombre que una quiere tener como esposo para luego dormir. Con quien sueñe  esa noche, entonces será su futuro marido. En esta noche todos los sueños son proféticos. https://fakty.ictv.ua/ru/