Elecciones presidenciales en Costa Rica: conozcan los candidatos

Elena Polster.

En Costa Rica, pronto habrá elecciones. El domingo 4 de febrero todos los ciudadanos adultos, conscientes y políticamente activos se dirigirán a las escuelas más cercanas a su lugar de residencia, donde generalmente se organizan los colegios electorales. Durante el mes pasado, en todos los medios se ha publicado una gran cantidad de información sobre los candidatos presidenciales, sus programas, biografías y otros detalles de la vida. Si en años anteriores se limitaba principalmente a grandes y bonitos rótulos con retratos al lado de carreteras, canciones en la televisión y eslóganes altisonantes, los candidatos han sido siempre de los dos partidos principales, por los que las familias votaban por tradición, pero ahora hay trece candidatos. Por supuesto, no todos esperan ganar, pero de antemano es muy difícil decir qué partido saldrá adelante y las tradiciones políticas familiares son ya cuestión del pasado. Este año, el Tribunal Supremo de Elecciones se tomó en serio el asunto y organizó debates muy interesantes y enriquecedores en el canal estatal de televisión. También en Internet se encuentran programas completos de todos los partidos e información abundante sobre los candidatos. Wikipedia

La paleta política en Costa Rica es ahora muy variopinta y diversificada. De los 14 partidos, solo uno dejó de nominar a un candidato presidencial. En este resumen presentamos los candidatos más influyentes que, muy probablemente, serán capaces de atraer grandes masas populares.

El primero de ellos, tanto en orden alfabético como por su importancia, es Antonio Álvarez Desanti, un político con muchos años de experiencia. En 1985, a la edad de 27 años, se convirtió en presidente de Fertica (una empresa de fertilizantes minerales), en 1988 fue Ministro de Gobernación y Policía, luego fue elegido diputado y presidente de la Asamblea Legislativa (Parlamento de Costa Rica) en más de una ocasión. Representa al Partido de Liberación Nacional (PLN), que durante muchos años estuvo en el poder en el país. Desde 2001, cada vez se postulaba a la presidencia, pero recogía una pequeña cantidad de votos debido a que era “muy joven”. Ahora, a la edad de 59 años, sus posibilidades parecen haber aumentado. En su programa, Álvarez Desanti se enfoca en crear 150 mil nuevos empleos, mejorar significativamente el transporte público y luchar contra la pobreza. Su punto débil es su propio partido, el cual en los últimos años ha recibido agudas críticas de la población del país debido al alto nivel de corrupción. Los resultados de las encuestas de opinión del año pasado colocaron a Álvarez Desanti en primer lugar, pero las últimas mostraron una disminución en el número de sus seguidores. https://www.crhoy.com/

Carlos Alvarado Quesada es un político joven (38 años de edad) que representa al Partido de Acción Ciudadana, el que actualmente gobierna en Costa Rica. Escritor, periodista y politólogo, fue el presidente del Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), Ministro de Desarrollo Humano y Ministro de Trabajo. Su partido ha funcionado bastante bien durante el gobierno de Luis Guillermo Solís, pero por falta de experiencia en el trabajo gubernamental, es poco probable que tenga la oportunidad de convertirse en presidente.

Edgardo Araya es un candidato del Frente Amplio (FA), el partido político de izquierda de Costa Rica. Es abogado y diputado de la Asamblea Legislativa, luchador contra la pobreza y la protección del medio ambiente. Hace cuatro años, otro representante del Frente Amplio, José María Villalta, alcanzó el 17% de los votos en la primera ronda de elecciones en el contexto del descontento por la corrupción. Sin embargo, Araya no tiene el mismo carisma y, por lo tanto, es poco probable que tenga mucho éxito. En Costa Rica, a los partidos de izquierda no se les da mucha pelota, ya que la propaganda masiva asegura que, si un representante del Frente Amplio llega al poder, aquí todo será tan malo como en Venezuela. Esto asusta a la gente, sin mencionar el hecho de que algunos miembros de este partido están a favor de legalizar el aborto, lo que aquí suena absolutamente terrible.

Juan Diego Castro, un reconocido abogado y notario; en el pasado ganó fama escandalosa como defensor del candidato presidencial José María Figueres, acusado de asesinato. Fue Ministro de Seguridad Pública y Ministro de Justicia. Se posiciona como una persona fuerte y decidida y promete una lucha despiadada contra la corrupción. La idea principal de sus ardientes discursos es poner a todos los criminales tras las rejas. (Esto plantea la pregunta: ¿dónde encontrará tantas rejas? De hecho, ¡todas las cárceles del país están saturadas de manera crónica!) Para participar en las elecciones presidenciales, Juan Diego se unió recientemente al Partido Integración Nacional (PIN), un partido de menor importancia y poco caudal electoral. En su programa, dice que no va a “hacer diagnósticos, sino proponer resolución de los problemas” y, de hecho, tiene una buena elaboración en el campo de reducir el déficit fiscal y una mejora en la eficiencia del gobierno, la lucha contra el desempleo y la pobreza, la delincuencia y otros problemas agudos en el país. En el contexto del reciente escándalo del cemento, estas propuestas de Castro despiertan una viva respuesta entre la población, por lo que en las encuestas su candidatura sube constantemente y ya supera a Álvarez Desanti. Sin embargo, en la personalidad de este candidato hay un importante aspecto negativo: además de mencionar la defensa de un presunto criminal, esa persona es conocida como un escandaloso picapleitos que ha desencadenado una flagrante guerra legal (y hasta física) por la herencia familiar contra sus propios hermanos y su madre. En teoría, esto debería alertar a todos los votantes sensatos. Sin embargo, nada puede preverse de antemano.

Otto Guevara Guth, desde hace mucho tiempo líder de un partido de la derecha, el Movimiento Libertario (PML), que él mismo fundó y que, por sexta vez (¡desde 1998!) va a postularse para la presidencia. Con todo, constantemente obtiene el 3er o 4to lugar en cantidad de votos recibidos. Es favorito de las mujeres, gracias a su espectacular belleza masculina (sus antepasados por lado materno son alemanes). Abogado, administrador y empresario. Otto Guevara a lo largo de su carrera política es constante en sus puntos de vista: llama a la erradicación de monopolios, al libre mercado, la privatización de las empresas estatales y la formación técnico profesional de los jóvenes.

Rodolfo Piza es un candidato del partido de centro-derecha la Unidad Social Cristiana (PUSC), en el pasado, uno de los dos principales partidos en el gobierno de Costa Rica. Mucha gente por costumbre todavía lo respeta, aunque éste ha socavado su influencia debido a los escándalos de corrupción en los años 2005 y 2006, cuando dos ex presidentes a la vez fueron acusados​​ de enriquecimiento ilícito por las importaciones de los equipos médicos. Piza es abogado y consultor político, fue Ministro de Planificación, Director del Consejo Nacional de Enseñanza Superior Universitaria (Conesup) y Presidente Ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS). Por segunda vez se postula para la presidencia; en 2014 obtuvo solo un 6% de los votos.

Dado que las encuestas revelan aproximadamente el mismo número de presuntos votos para Álvarez Desanti y Juan Diego Castro, la mayoría de los observadores creen que este año tendremos nuevamente que celebrar elecciones en dos vueltas. Nos queda poco tiempo a esperar y… ¡ya veremos!