Campeonato Mundial de Fútbol Rusia 2018

Elena Polster.

Solo quedan unos cuantos días para que comience la Copa del Mundo. En Costa Rica, como en muchos otros países de América Latina, la gente vive y respira solo fútbol. Por supuesto, en Europa, África y Asia también hay muchos fanáticos ​​pero su número e intensidad de pasiones no se puede comparar con los hispanos. No sin razón, incluso la palabra española ‘mundial’ entró en el idioma ruso y se usa como “мундиаль” en los medios de comunicación.

En Rusia, los 12 estadios ya están listos, construidos (o reconstruidos) de acuerdo con los requisitos de la FIFA. La Copa se llevará a cabo en 11 ciudades. El nuevo estadio en Krasnodar, donde se celebró el partido amistoso entre Costa Rica y Rusia en octubre de 2016, por desgracia, fue excluido de la lista debido a algunos problemas en su diseño. El estadio “Luzhnikí” en Moscú, donde se inauguraron los Juegos Olímpicos en 1980, fue completamente reconstruido y solo se dejó intacta la fachada histórica; este es el estadio principal de la Copa. De todos, ocho fueron construidos de nuevo.

      Estadio Luzhnikí en Moscú

 Estadio en Samara donde la selección va a jugar el primer partido      Estadio eb San Petersburgo

   Estadio en Nizhni Nóvgorod

La selección costarricense, de acuerdo con el certamen, se ubica en el grupo E; sus tres primeros partidos se jugarán en Samara el 17 de junio (estadio con una capacidad de 45 mil personas), en San Petersburgo el 22 (estadio con una capacidad de 67 mil personas) y en Nizhny Novgorod, el 27 (estadio con una capacidad de 45 mil personas).

El talismán oficial del torneo es el lobo llamado ‘Zabivaka’ – palabra hecha de ‘zabiyaka’ – peleón, y ‘zabivat’ – anotar el gol.

Para el 3 de mayo del 2018, se habían vendido 2374 mil boletos, o sea el 89% de su número total. Al mismo tiempo, el 46% del total de entradas vendidas fueron compradas por aficionados rusos y el 54%, por aficionados extranjeros. Los líderes entre los espectadores extranjeros son los fanáticos de EE. UU., Alemania, Brasil, Colombia, México y Argentina. Las entradas estarán a la venta hasta el 15 de julio. Wikipedia

Los rusos son ambiguos en sus opiniones sobre el próximo campeonato. “En general, me siento optimista sobre la celebración de la Copa del Mundo: espero que las carreteras y toda la ciudad se limpien y se arreglen. No estoy interesado en fútbol y es poco probable que asista a los partidos. Por lo general, nuestro equipo no juega de la mejor manera, por lo que no tengo muchas ganas de ver sus “éxitos”, Además, llama la atención que el objetivo principal, con todo eso, no es organizar una fiesta del fútbol, ​​sino ganar algo de dinero en esta actividad, a menudo no de manera muy honesta, “- escribió Georgy, un joven de San Petersburgo.

“Mi nombre es Olga”, escribió otra joven, respondiendo la pregunta sobre la Copa. – Nací y crecí en San Petersburgo. Nunca me interesó el fútbol, ​​aunque entre mis amigos hay personas a los que les encanta este deporte. Este año en mi ciudad se llevará a cabo la Copa Mundial de la FIFA 2018. Para mí este evento es interesante más que nada por el hecho de que los visitantes de todo el mundo vienen con nosotros. Para la Copa se construyó un estadio especial, ¡uno de los más caros del mundo! E incluso se construyó una nueva estación de metro. Estoy muy contenta de que, para muchos, la Copa será una excelente ocasión para visitar San Petersburgo, para sentir lo especial y bella que es nuestra ciudad”.

Alexander, un amigo de Moscú, escribe: “Pocas personas creen en el éxito del equipo ruso; en la Copa del Mundo, los rusos, muy probablemente, irán a cuartos de final, pero no pasarán más allá.” Los hoteles y albergues se prepararon con esmero, esto es una ventaja, pero muchos de ellos inflaron los precios, exorbitantes; por esto se les están imponiendo fuertes multas. Otros aspectos positivos: construcción de nuevos estadios (especialmente en ciudades de otras provincias), desarrollo de la infraestructura turística en general, experiencia en la organización y formación del personal (incluidos los voluntarios) – lo mismo fue en Sochi. Sin embargo, hay algunas desventajas, por ejemplo, se establecen muchas restricciones, el paso del metro a las estaciones del tren ahora sólo se realiza a través de detectores de metales, el equipaje pasa por el scanner (y los moscovitas están acostumbrados a correr todo el tiempo y en cualquier lugar, pero esas barreras molestan porque la gente teme llegar tarde al trabajo o regresar del trabajo). La oposición dice que este dinero debería ser utilizado en la lucha contra la pobreza (diría que uno no molesta al otro). La paz y la tranquilidad habitual de la vida en Moscú y otras ciudades serán alteradas en un 100%, ¡pero este es la Copa Mundial! Nosotros, si es posible, nos vamos al campo. Si queremos, veremos desde allí en la televisión una gran sensación, cómo nuestros seleccionados pierdan contra los egipcios en su propia casa”.